miércoles, 13 de octubre de 2010

Implementacion del Gobierno Electronico en El Salvador

Según expertos de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), los gobiernos de la región se están modernizando y están buscando formas de conectar a la sociedad; no obstante, de acuerdo a la encuesta periódica sobre los avances de los países del mundo en cuanto a la gestión de los asuntos públicos por Internet, recientemente publicada por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas, "el sector privado ha sido el que más rápidamente ha incorporado los beneficios de la revolución digital a la gestión de sus diferentes actividades y ha existido un retraso relativo en la aplicación extensiva de estas tecnologías en la gestión de los asuntos gubernamentales
De acuerdo al Índice de Disposición para el Gobierno Digital presentado por Naciones unidas, El Salvador ha avanzado de la posición 79 en el año 2004 a la posición 67 en el 2008, lo cual refleja un crecimiento de 12 posiciones desde el lanzamiento oficial del Programa de Gobierno Electrónico de El Salvador, en 21 de mayo de 2004 hasta la fecha. Los resultados son alentadores, pues posicionan al país en segundo lugar en la región, sólo superado por Costa Rica (59).
El Banco Mundial define al gobierno electrónico (e-gobierno o gobierno digital) como "los sistemas de información y las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) de los gobiernos, que transforman las relaciones con los ciudadanos, el sector privado y otras agencias estatales para promover el crecimiento del ciudadano, mejorar la entrega de los servicios, consolidar responsabilidades, aumentar la transparencia, o mejorar la eficacia del gobierno".
Según esta definición, hay cinco fines que lleva implícito la implementación de dicha estrategia. El primer fin es promover el crecimiento del ciudadano, tarea que ha sido difícil de cumplir en nuestro país por la ausencia de un Plan de Nación que cree una sinergia real entre la empresa privada, el gobierno y las universidades; por otra parte el hecho que sólo el 10% de la población disponga de Internet reduce más el impacto positivo que implica el gobierno electrónico. A esto hay que sumarle que desde que entró en vigencia el Programa de Gobierno Electrónico de El Salvador la legislación nacional no se ha modernizado, lo cual dificulta el cumplimiento del segundo y tercer fin: Aumentar la transparencia y mejorar la eficacia del gobierno.
Un estudio elaborado por la Alianza Regional por la Libertad de Expresión e Información el año pasado reveló que de 40 instituciones del Gobierno sólo 16 son, de alguna manera, transparentes frente a la ciudadanía en cuanto a la rendición de cuentas, sus presupuestos e incluso licitaciones y compras, al menos en Internet. El panorama no ha cambiado mucho, pues el país no posee una Ley de Acceso a la Información Pública y aparentemente no hay voluntad por analizar la iniciativa que actualmente están impulsando algunos sectores del país.
En cuanto al cuarto y quinto fin: la búsqueda de mejorar la entrega de los servicios y consolidar responsabilidades, el gobierno ha avanzado modestamente. Actualmente se dispone de algunos servicios en línea tales como el pago de los Impuestos de Renta, solicitud de DUI y concertación de cita para el mismo, consulta de esquelas, y cálculo de refrenda y placas, servicios a las empresas (pago de IVA, teledespacho de aduanas, ventanilla única para proyectos de interés social, consulta de importación / exportación, consulta de trámites de control de alimentos y Comisión Nacional de la Mediana y Pequeña Empresa), por citar algunos. 

Pero, volviendo al tema del gobierno digital de El Salvador, en una primera fase informativa el gobierno presentó información relevante a los usuarios de los servicios públicos (a través del portal elsalvador.gob.sv). En esta fase la información disponible permite que los usuarios tengan un conocimiento claro sobre las gestiones que se realizan en cada una de las oficinas y los procedimientos que deben seguir para completar dicha gestión.